Servicios
Acompañamos a niñas, niños, adolescentes y adultos conevaluación, diagnóstico y tratamiento basados en evidencia, con un trato cálido y digno.

Evaluación neuropsicológica
Valoramos procesos como la atención, la memoria, el lenguaje, la percepción, la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas (planear, organizarse, controlar impulsos). Lo hacemos con entrevistas, pruebas estandarizadas y observación clínica.
Al terminar entregamos un informe con el perfil de fortalezas y dificultades, la impresión diagnóstica cuando corresponde y recomendaciones concretas para la casa, la escuela, el trabajo o el tratamiento.
¿Para quién es?
- Niñas, niños, adolescentes y adultos con dificultades de atención, memoria o aprendizaje.
- Personas que tuvieron un traumatismo craneoencefálico, un evento vascular cerebral u otra condición neurológica.
- Adultos mayores que notan cambios en su memoria.

Valoración de neurodivergencias
Identificamos si hay una condición del neurodesarrollo, como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o dificultades específicas del aprendizaje. Combinamos entrevistas con la persona y su familia, pruebas estandarizadas y observación.
Más que poner una etiqueta, buscamos entender cómo piensa, aprende y se relaciona cada persona, para orientar los apoyos que necesita en casa, en la escuela o en el trabajo.
¿Para quién es?
- Familias con dudas sobre el desarrollo, la atención o la forma de relacionarse de sus hijas e hijos.
- Adolescentes y adultos que sospechan TDAH o autismo y nunca fueron valorados.

Rehabilitación neuropsicológica
Es un tratamiento para recuperar o compensar funciones cognitivas afectadas por una lesión cerebral, una enfermedad neurológica o un trastorno del neurodesarrollo. Se diseña a partir de una evaluación neuropsicológica, con metas concretas para la vida diaria.
Combina ejercicios dirigidos, estrategias para compensar lo que cuesta trabajo y orientación a la familia, para que los avances se noten fuera del consultorio.
¿Para quién es?
- Personas que tuvieron un traumatismo craneoencefálico, un evento vascular cerebral u otra lesión.
- Adultos mayores con deterioro cognitivo leve.
- Niñas, niños y adolescentes con dificultades de atención, memoria o funciones ejecutivas.

Análisis de actividad eléctrica cerebral (mapeo cerebral)
Con un gorro de electrodos registramos la actividad eléctrica del cerebro en reposo y durante algunas tareas. El estudio no es invasivo ni causa dolor.
El registro se analiza de forma cuantitativa (EEG cuantitativo) y se compara con bases de datos de referencia. Sirve para complementar la evaluación neuropsicológica y para planear el neurofeedback; no sustituye un electroencefalograma clínico indicado por neurología.
¿Para quién es?
- Personas que van a iniciar un tratamiento con neurofeedback.
- Como complemento de una evaluación neuropsicológica.

Neurofeedback
Mientras se registra la actividad eléctrica del cerebro, la persona ve un video o un juego que responde a esa actividad: cuando el cerebro se acerca al patrón buscado, recibe una señal. Con la práctica, aprende a regularlo.
Se planea a partir de una evaluación y un mapeo cerebral, se trabaja a lo largo de varias sesiones y puede complementar la terapia psicológica o la rehabilitación neuropsicológica.
¿Para quién es?
- Niñas, niños, adolescentes y adultos con dificultades de atención o de autorregulación.
- Como parte de un plan de tratamiento junto con otras terapias.

Terapia conductual dirigida al aprendizaje
Trabajamos habilidades concretas, como la lectura, la escritura, el cálculo, la organización, la atención en clase o la conducta, con técnicas de análisis de la conducta y metas medibles.
Incluye orientación a madres, padres y, cuando hace falta, a la escuela, para que las estrategias se usen también en casa y en el salón.
¿Para quién es?
- Niñas, niños y adolescentes con TDAH, autismo o dificultades específicas del aprendizaje.
- Familias que buscan estrategias para el estudio y la conducta en casa.

Terapia cognitivo-conductual y contextual
La terapia cognitivo-conductual ayuda a identificar y cambiar los patrones de pensamiento y conducta que mantienen el malestar. Las terapias contextuales, como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), ayudan a relacionarse de otra forma con pensamientos y emociones difíciles y a actuar de acuerdo con lo que es importante para cada quien.
Son de los enfoques con más respaldo científico. Las sesiones tienen objetivos claros y se acompañan de ejercicios entre una sesión y otra.
¿Para quién es?
- Adolescentes y adultos con ansiedad, depresión, estrés o ataques de pánico.
- Personas que atraviesan un duelo, un cambio importante o dificultades en sus relaciones.

